domingo, 2 de agosto de 2009

SITUACIONES QUE TE EXCEDEN














Cuando el monstruo que llevás dentro amenaza con soltarse

Uno, que es un ser medianamente pensante y educado, piensa que jamás va a desbordarse porque lleva sus enanitos mentales bien alineaditos. Gracias a la terapia, el yoga, el clonazepam, el té de tilo o simplemente un buen ejercicio de control mental; uno cree que puede apaciguar a la fiera que lleva dentro. Pero hay situaciones que logran saltar la valla y hacer ese medio centímetro más…tan peligroso y nocivo para quienes se encuentren a una distancia inferior al metro y medio de este poderoso monstruo que espera ansioso que lo desaten.
¿Qué lo desata?. Muy simple, esta es mi lista. Cada uno tiene la propia, solo es cuestión de que tome lápiz y papel para confeccionar la suya. De esa manera podrá estar alerta en el caso de sentir que la criatura ha comenzado a desatarse los moños.

Los pendejos sueltos en la franja horaria en la que solamente deberían circular adultos y vampiros.

Esa horda infame de retoños anárquicos que corre autoinmolándose contra sillas y ventanas de restaurantes a las dos de la madrugada, ante la mirada impasible de sus progenitores. No solo molesta el golpe que se dan cada cinco segundos contra la silla donde reposa nuestro culo, molestan los decibeles y la frecuencia del chillido-alarido que emiten mientras se llevan puestos manteles, sacos, carteras y paneras. Y los mocos que caen de esas narices que parecen volcanes, que siempre van a parar a las cortinas del lugar o, en el mejor de los casos, en tu chaqueta que prolijamente colgaste de tu silla. Sueño con torturar a esos padres, les quiero perforar el pabellón auricular con la Minipimer. Quiero obturarles el parietal izquierdo con un sacacorchos y depilarles el cráneo con una pinza de depilar (aunque me lleve dos años).

Esos mismos pendejos en el cine. Función trasnoche, horario en que deberían estar soñando con Peter Pan, pero no, están correteando por las escaleras de la sala. Mientras eso ocurre, una intenta infructuosamente, poner la mente en blanco para poder escuchar y entender lo que ocurre en la pantalla. Imposible, uno de ellos se ha parado en la última butaca y hace sombras chinescas con el haz de luz del proyector. La madre goza del anonimato que le da la oscuridad, el padre repite “no es mío”…la puta que te parió hijo de tu putísima madre. Gobernalo, aunque sea por lo bueno que estuvo el polvo que le dio vida a ese marrano que te está cagando el final de la película. Es que al chico, la escena de sexo contra la pared de la pareja protagónica lo puso a mil y, si a eso le sumamos las siete muertes violentas con armas blancas que el pendejo presenció, no va a existir Cristo que lo baje del parlante donde se ha subido para sentirse a salvo.

Los infantes en los pubs y clubs nocturnos. Claro, la parejita (léase ma y pa o pipi y cuchi) no confía el cuidado de la criaturita a nadie. Como tampoco tiene dinero para pagarse una niñera…pero todo el derecho a disfrutar de una vida social plena; decide salir con el apéndice (otrora adherido al cordón umbilical) a comerse la noche porteña. Es así como vemos a esos tiernos padres tomando cerveza displicentemente mientras el fruto del vientre de ella no para de tirarle maní en el ojo al pibe de la mesa contigua, que hace dos horas la viene remando para ver si hoy logra enfiestarse con la que tiene enfrente. Pasadas las horas, el bar quedará literalmente vacío, mientras la parejita mira tiernamente al primogénito dormir sobre un colchón de cáscaras de maní y rodajitas de limón usado.

Las vendedoras de locales de ropa, lingerie, bazares y perfumerías.

La que se te acerca con cara de pocos amigos, teléfono atascado entre el hombro y la oreja mientras sostiene entretenidísima conversación con su amiguita; conversación que no piensa interrumpir para atenderte. Lo más probable es que utilice el lenguaje de señas, magro para mi gusto ya que sólo cuenta con el dedo índice apuntando al norte (se supone que eso quiere decir “allá” y debería ser la respuesta a todas tus preguntas). Si le preguntás por un talle en particular, te examinará de arriba abajo con cara de “acá no hay nada para vos” y sacará un minúsculo pantalón diseñado para Barbies anoréxicas (cosa que pierdas el interés y te vayas por donde viniste).
Boluda, infradotada, buena para nada…quiero creer que no te pagan comisión por vender (aunque lo dudo); porque de lo contrario no te entiendo. Quiero pasarte por encima con un camión con acoplado, levantar los pedazos y alimentar a mis perros con tus restos. ¡Sos una descerebrada, si no te gusta tu trabajo buscate otro y dejame de romper las bolas!

Las que sonríen como el Guasón de Batman, no te miran a los ojos, te tiran un poco de perfume en un papel y te despachan muy seguritas de que no te alcanza para pagar ese perfume francés que sale una fortuna. ¿Qué mierda sabés de mí? Porque me puse lo primero que encontré asumís que no puedo agenciarme ese minúsculo frasquito made in France. ¿Y si anoche me saqué el Loto? Llegás a mascarme el chicle que guardás en el buche antes de contestarme el próximo precio, te juro que te dejo como un panda de Pekín. Ni tus padres te van a reconocer.

La eterna “no hay”. Esa es la vaga por naturaleza. Está cómoda al lado de la estufa, como una gata gorda, castrada y vieja. Ni por putas se va a levantar para llevar su frígida osamenta al depósito para encontrar ese par de zapatos del que te enamoraste y que solo queda (según ella) en números para piececitos hobbits. Estás segura de que lo tiene, podrías apostar dinero a que tiene ese par escondido, allá atrás, donde hace un frío de perros y tiene que treparse a una escalera monumental. Entonces intentará enchufarte cualquier mierda con tal de que la dejes terminarse el té de menta que acaba de prepararse, sin moverse de su taburete pelará una uña negra con estrellitas que asoma del puño del sweater intentando tu voluntario desplazamiento hacia ese par de chatitas de charol color verde loro que terminarás incrustándole sin piedad en el orto. Porque a estas alturas ya cometiste homicidio en primer grado y sólo te resta ocultar el cadáver.

Los que chapean

Si, el gordo que en el restaurante invoca a algún conocido para pasar antes que los cincuenta monos que se cagan de frío por amor al arte y la “Belle cuisine”.
El infeliz que chapea en la boletería del teatro diciéndose compañero de carpa del productor del espectáculo, con tal de conseguir dos entradas de una obra que hace quince días que publica “localidades agotadas”.
La boluda que quiere que fulanita le haga el color antes que a la media docena de minas que espera inhalando amoníaco porque dice ser amiga de famosa Celebrity vernácula (y que si no la atienden las va a incinerar en su programa pedorro de TV).
El que pretende que el valet parking le traiga primero su vehículo porque es el Doctor Fulano y está apuradísimo, aparte es habitué e íntimo del político de décima que acaba de salir arando en su auto importado.
¿Quién carajo te creés que sos? ¿Un enviado del Mesías, un iluminati, un ser de otro planeta que debe llegar antes que el resto a todas partes? ¿Porqué no te quedás en tu casa y hacés uso y abuso del delivery? ¿No te das cuenta de que mi fiera interna necesita de alguien como vos para darle rienda suelta a su imaginación? ¿Si supieras que heredé el cuchillo eléctrico de mi abuela materna y la tijera de descuartizar pollos de mi abuela paterna, te quedarían ganas de hacerte el importante?


Y así puedo seguir hasta pasado mañana. Mi fiera reposa tranquila, prolijamente maniatada en lo más profundo de mi ser. Pero la guacha se sabe ansiosa y hambrienta, tiene ganas de jugar…por eso…cuando la siento inquieta…no me queda otra que esquivar los lugares públicos donde estoy segura me toparé con alguno de los ejemplares antes descriptos. Si se me llegara a desbocar…pues…haré lo posible para que parezca un accidente…

2 comentarios:

Deprisa dijo...

La Tele es un mosntruo que devora mentes y encima no esta prohibida por la autoridad.

http://deprisa-deprisa.blogspot.com/

Común dijo...

Hola!!!!!

Me encantan las gorditas que tenes al final, será porque ya voy rumbo a estar como ellas, jijijiji. Y la descripción de tu perfil, en fin sos una mujer actual…..

A mi, que enanitos los míos son gigantes y gigantes de verdad, salen solos y salen tan furiosos que a mi pobre contrincante, no le dan opción de poder reaccionar, dice mi pareja que soy como el foster rier (no se como se escribe, perdón), este simpático perrito cuando se prende de su presa no la suelta por nada, jijiji


Un súper-abrazo de oso.